El ingreso del primer lote autorizado al país fue ampliamente cuestionado en materia de seguridad y efectividad: “La calidad del producto pone en riesgo el estatus sanitario del país y la confianza de los productores”.
El laboratorio Tecnovax fue acusado de realizar su campaña de vacunas contra la fiebre aftosa sin respetar los procesos de registro y normativas biológicas vigentes y poner en duda la legalidad y legitimidad de la normativa vigente.
Además, con el ingreso del primer lote de 200 muestras para su estudio, el Servicio Nacional de Sanidad Animal (SENASA) realizó un proceso de evaluación y registro para su aplicación en Argentina.
La calidad del producto y su ingreso al país está siendo cuestionada por diferentes actores del mundo de la sanidad animal.







