Neuquén se consolida como el epicentro de la producción petrolera no convencional del país, generando más del 60% del petróleo que se extrae en Vaca Muerta. Esta realidad posiciona a la provincia como una de las principales generadoras de energía del país, con un peso económico y estratégico cada vez mayor en el mapa nacional.

Aunque otras provincias como Río Negro, Mendoza o La Pampa también participan en menor medida de la explotación de esta formación, es Neuquén la que concentra la mayor parte de los yacimientos activos, infraestructura clave y, por ende, de las ganancias que se desprenden de este recurso. La ubicación geológica y las decisiones de inversión pública y privada han sido determinantes para esta concentración.

Este protagonismo ha reavivado el debate sobre la distribución de la renta petrolera y los desafíos que enfrenta la región para que el desarrollo energético se traduzca en beneficios concretos para sus habitantes.

SEGUÍ EN LÍNEA