El peronismo enfrenta un descenso en las últimas encuestas provinciales, mientras que La Libertad Avanza y Juntos Somos Río Negro se destacan como los principales actores en una campaña caracterizada por la polarización y la expectativa ciudadana.
A medida que se acercan las legislativas de 2025, el mapa político en Río Negro muestra un marcado giro: el oficialismo provincial de Juntos Somos Río Negro (JSRN) y La Libertad Avanza (LLA) se consolidan como los espacios con mayor protagonismo, mientras el peronismo pierde fuerza. Según el último relevamiento de la consultora de Ricardo Vignoni, más de 150 mil votantes —el 35% del padrón— aún no definen su voto, lo que podría inclinar la balanza en una elección polarizada.
La irrupción del espacio libertario, que logró un histórico 54% en la última presidencial en la provincia, cambió el escenario tradicional. Aunque la imagen de Javier Milei descendió 14 puntos desde entonces, su figura sigue generando un “efecto arrastre” que podría beneficiar a sus candidatos locales. Vignoni advierte que, aunque ese fenómeno es fuerte, el perfil de los postulantes será clave para mantener o ampliar ese caudal.
En este nuevo tablero, Weretilneck aparece como el otro gran actor. El gobernador mantiene una imagen sólida y un aparato territorial que le permite disputar voto a voto en municipios estratégicos. En localidades como Cipolletti, donde antes dominaban Weretilneck y Tortoriello, ahora se suma el factor Milei, lo que vuelve incierto el desenlace. La situación se repite en otros puntos clave como Bariloche, la ciudad con más votantes de la provincia.
Las preocupaciones económicas ocupan el centro del debate electoral. El 48% de los rionegrinos cree que su situación mejorará hacia fin de año, pese a la inflación y la falta de ingresos. Esa expectativa podría ser terreno fértil tanto para el oficialismo provincial, que apuesta a la estabilidad, como para el discurso rupturista de LLA.
Por último, el rol de los intendentes será decisivo. En ciudades como Catriel, Villa Regina, Cinco Saltos y General Roca —donde María Emilia Soria podría influir en el destino del voto peronista—, los líderes comunales tienen poder de arrastre. A siete meses de las elecciones, el escenario está abierto, con dos fuerzas bien posicionadas y un electorado que aún tiene mucho que decir.







