El gobernador de Salta denunció la falta de avances en la obra y advirtió sobre el impacto negativo en la calidad de vida y el desarrollo regional: “Seguimos firmes para que se cumpla de una vez por todas”.
Durante su visita a los Valles Calchaquíes, el gobernador Gustavo Sáenz volvió a reclamar al Gobierno nacional por la paralización de la planta depuradora de Cafayate, un proyecto esencial para la región. A pesar de los compromisos asumidos en 2024 y ratificados en marzo de este año, la obra sigue sin avances significativos.
Sáenz destacó que la falta de ejecución de la planta depuradora no solo afecta la calidad de vida de los habitantes de Cafayate, sino que también limita el crecimiento turístico y productivo del valle. La obra es considerada vital para garantizar el saneamiento de la ciudad y de los emprendimientos vitivinícolas y turísticos de la zona.
El gobernador enfatizó que continuará trabajando para que el Gobierno nacional cumpla con su palabra y reactive la obra. Además, señaló que este caso refleja una tendencia de incumplimiento de compromisos por parte del Gobierno nacional, afectando directamente a las comunidades del interior del país.







