La candidata rionegrina al Senado enfrenta cuestionamientos por sus causas judiciales de narcotráfico y su falta de arraigo provincial. Para los rionegrinos esto refleja una lógica centralista que genera críticas sobre su fidelidad hacia la provincia.
Lorena Villaverde, postulante al Senado por La Libertad Avanza, se encuentra nuevamente en el centro de la polémica. Además de las investigaciones judiciales internacionales que enfrenta, su candidatura genera críticas por la ausencia de un vínculo sólido con Río Negro y por haber sido designada a dedo desde Buenos Aires por Karina Milei.
Dirigentes locales y analistas políticos destacan que este tipo de decisiones evidencia un modelo centralista, donde las candidaturas se definen lejos de la provincia, limitando la voz y la representación real de los rionegrinos. La falta de arraigo provincial de Villaverde ha sido un punto recurrente de cuestionamiento en los últimos días.
En plena campaña electoral, la situación plantea un desafío para La Libertad Avanza. Los críticos advierten que, en caso de ser elegida, la candidata podría priorizar decisiones y órdenes provenientes de jefes políticos porteños por sobre los intereses de los ciudadanos de Río Negro, generando preocupación sobre la verdadera representatividad de la fuerza en la provincia.







