La actividad industrial argentina atraviesa una etapa crítica. Un relevamiento internacional que comparó la evolución de la producción manufacturera en 56 países ubicó a la Argentina en el penúltimo lugar del ranking, con el segundo peor desempeño industrial a nivel global durante los últimos dos años.

El informe analizó la dinámica de la producción manufacturera entre 2023 y 2025 y reflejó un deterioro significativo del sector en el país. En ese período, la industria argentina registró una contracción acumulada cercana al 8%, un resultado que la coloca entre las economías con mayor caída de la actividad fabril en el mundo.

La retracción industrial se refleja en distintos indicadores del sector. De acuerdo con el estudio, más de 2.400 empresas manufactureras cerraron en ese lapso, lo que representa aproximadamente el 5% del entramado industrial del país. A su vez, la pérdida de dinamismo productivo tuvo un fuerte impacto en el empleo, con cerca de 73.000 puestos de trabajo industriales menos en los últimos dos años.

Otro dato que ilustra la magnitud del retroceso es el nivel de utilización de la capacidad instalada en las fábricas. Según los registros más recientes, las plantas industriales operan en torno al 58% de su capacidad, uno de los niveles más bajos de la última década si se deja de lado el período excepcional marcado por la pandemia.

Entre las causas que explican este desempeño aparecen factores como la caída del consumo interno, la incertidumbre macroeconómica y el aumento de los costos productivos. Muchas empresas industriales señalan que la debilidad de la demanda local limita la recuperación de la producción, incluso en sectores que cuentan con capacidad para incrementar su actividad.

El escenario genera preocupación en distintos sectores empresariales, que advierten sobre el riesgo de que la pérdida de empresas y empleo termine afectando la estructura productiva del país. En las últimas semanas, cámaras industriales y dirigentes del sector reclamaron medidas que permitan reactivar la demanda y mejorar las condiciones para la producción.

Aunque algunos organismos internacionales proyectan una eventual recuperación de la economía argentina en los próximos años, el desempeño de la industria continúa siendo uno de los puntos más frágiles del panorama económico. El ranking internacional, en ese sentido, vuelve a poner el foco sobre los desafíos que enfrenta el sector manufacturero para recuperar competitividad y volver a impulsar el crecimiento productivo.

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