Frente al recorte de fondos en obras públicas por parte del Gobierno Nacional, el gobernador anunció obras fundamentales para mantener el estado de las rutas provinciales, y aseguró que la prioridad es mantener las inversiones y el desarrollo en la región.
Alberto Weretilneck volvió a marcar distancia con el Gobierno Nacional al anunciar que Río Negro sostendrá la obra pública con recursos propios, pese al recorte de fondos dispuesto desde Nación. El gobernador señaló que, ante la falta de aportes federales, la provincia destinará partidas especiales para garantizar el mantenimiento y mejora de las rutas provinciales, un punto clave para la conectividad y el desarrollo económico regional.
Weretilneck remarcó que la infraestructura vial es esencial no solo para la producción y el comercio, sino también para la seguridad de los vecinos. “No vamos a permitir que el ajuste nacional deje aisladas a nuestras comunidades”, afirmó, dejando en claro que su gestión priorizará las inversiones estratégicas incluso en un contexto financiero adverso. La decisión busca enviar un mensaje de autonomía y compromiso con las necesidades inmediatas de la provincia.
El mandatario también destacó que las obras previstas incluyen tanto el mantenimiento como la ampliación de tramos críticos, especialmente en zonas productivas y turísticas. Con esto, Río Negro busca evitar el deterioro de corredores que son vitales para la exportación de frutas, el transporte de hidrocarburos y el flujo turístico, pilares fundamentales de la economía provincial. El plan contempla la utilización de fondos provinciales y, en algunos casos, la coordinación con municipios.
Con esta medida, Weretilneck refuerza un discurso de gestión activa frente a la ausencia del Estado Nacional, apelando al orgullo provincial y a la capacidad de resolver problemas con recursos propios. La estrategia apunta a mostrar que, aun en tiempos de recorte y crisis, Río Negro no se detiene y continúa apostando por el desarrollo, el empleo y la integración territorial.






